Critica. Los Simpson, la película.

 

La fiebre amarilla.

por Javier Califano.

Hace casi dos décadas, el humorista grafico Matt Groening detono  con “Los Simpson” la fiebre amarilla que propago en todo el mundo una sarcástica visión, jamás expresadas antes por un cartoon, sobre  una disfuncional familia. Su trascendencia no fue indiferente a sector alguno de la sociedad, cada episodio fue seguido por los niños y adultos de todo el mundo con la misma atención con la que los círculos intelectuales analizaron el cruce de la alta y baja cultura en cada subtexto del show de TV. 

Los capítulos de 23 minutos, a lo largo de  dieciocho temporadas al aire, lanzaron un sinnúmero de mordaces flechazos sobre el Status-quo, atacando y ridiculizando todo referente costumbrista del estilo vida norteamericano, la religión y la política –con criticas de todo tenor- El show de TV “Los Simpson” no paso por alto los entretelones y fustigo de modo intempestivo contra las ultimas cuatro gestiones de gobierno de los Estados Unidos…   

Nadie  en estos últimos años lograría estar ajeno a las torpezas permanentes de Homero Simpson, un sujeto propenso a ser adicto a todo (manifestado como una evidente  pantomima del  alcoholismo) que se transformaría  en la radiografía más ácida  y delicada del americano medio.   

El  salto de los Simpson a la pantalla grande sobreentiende  subir el valor de la  apuesta televisiva, y por lo tanto los creadores y productores habrían  de atreverse a un  desafió argumental que propone dejar de lado las ocurrentes sub-tramas y guiños de ingenio propios de los capítulos televisivos, en favor de enfatizar la espectacularidad de las tonterías de Homero, elevando las causas y efectos de cada uno de sus desastres a una escala exponencial, que literalmente  tiene los mismos efectos que un arma de destrucción masiva.   

La propuesta cinematográfica se enfrenta con el aprieto de tener elaborar  un cuidadoso trabajo con resto de los  integrantes de la familia Simpson, con el fin de lograr definirlos por sus rasgos más agudos, para que no se vean como simples objetos decorativos alrededor de Homero:  

· Bart, se muestra rebelde y desafiante a toda figura de autoridad como en sus primeras épocas.  

· Lisa, la siempre inteligente y elocuente activista ambiental, es el personaje que mayores cambios enfrentara cuando su corazón  y sentimientos provoquen un cortocircuito en su intelecto., ya que en  presencia de Colin –un niño recién llegado a Springfield- no podrá ni balbucear dos palabras seguidas.   

· Maggie, siempre con chupete y gateando llegara al lugar indicado… 

· Marge, es el oráculo o conciencia integral del grupo familiar, capaz de pronosticar los desastres que pueden acontecer (siempre por culpa del accionar de Homero y Bart) indicando como proceder, pero dejando a cada quien seguir su camino. 

Lo que sucede en cada una de las salas de cine donde se proyecta  “Los Simpson” se compara con minuciosa rigurosidad  a los sucesos de un capitulo de la serie, donde la población de Springfield se mostraba estremecida por  el estreno de la película de Itchy y Scratchy – sarcástica y morbosa parodia a Tom y Jerry- . En esta ocasión la realidad indica que “Los Simpson la película”, es el evento de una generación. Su importancia trasciende al  producto cinematográfico, que puede ser discutible o no. 

Podrán hacerse cientos de  comentarios sagaces, debates feroces y trabados  que convoquen como tema  primordial a la película de los Simpson, Catalogándola como un capitulo de larga duración que ha dejado fuera de la trama un sinnúmero de personajes secundarios -que no fueron privados de colocar excelentes bocadillos y acotaciones-. No obstante quedara en el recuerdo que el film sale airoso en su genial salvoconducto que propone elevar en las ocurrencias de Homero a un nuevo nivel,  para delimitarlo como único protagonista del film -confirmando su encanto y romance con el público de muchas generaciones-.  

En su larga travesía, Homero –no el helénico, sino el de Sprinfield- soporto ser vapuleado una y otra vez como digno icono contracultural, y contra todos los pronósticos, esté inepto exponente de la sociedad Norteamericana habría de lograr mancomunar  a oriente y occidente en bulliciosas carcajadas, siendo el buen humor de este amarillento panzón “héroe de la clase trabajadora” un índice mas a tener en cuenta en una era globalizada.    

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s